Siempre
he sido partidario de la expresión: “La primera impresión es la que cuenta”; la
portada es esa primera impresión cuando de libros se trata y manifiesta el
enfoque del escritor para atraparnos no solo con el título, en muchos casos con
alguna imagen sugerente a lo que encontraremos al abrirlo. Personalmente confío
en que el autor conoce completamente su concepto y por lo tanto es capaz de
encapsularlo en una sola página y lograr cautivarnos por la misma.
No
voy a mentir asegurando que esta confianza no me ha defraudado una que otra
vez, pero el hecho de aventurarme a lo desconocido también ha sido
sustancialmente positivo y me atrevo a decir que hasta atractivo. Nunca podemos
estar realmente seguros de algo y creo que de eso trata la vida: De mirar, tocar,
sentir, ver, atrevernos… De decidir que a veces no hace falta más que un simple
y sugerente título –o imagen– para
lanzarnos a la aventura que el mismo promete.
¿Suelo
juzgar un libro por su portada? Sí, siempre que se siento ganas de aventurarme,
y porque no hasta de decepcionarme.
Participantes del Grupo 1:
- Hanna (Hanna Blog
- Syrenma B (Opúsculos del Pensamiento)
- Helena (B H R)
- Mentedecadente (En decadencia de mí)























1 comentarios:
Comparto tu pensar, y no solo porque estemos en el mismo equipo :P
Publicar un comentario